jueves, 24 de abril de 2008

El Conde Numerales y el primo Jorge


Cuando llegó a visitarle, la sobrina del conde estaba empapada.

-¡Vaya día de perros! -protestó.
-Es cierto -reconoció el Conde-. Yo iba a ayudar a tu primito Jorge con las matemáticas, pero me dio pereza salir.
-Así que se ha quedado sin clase...
-No, inventé un método alternativo, aunque no funcionó del todo bien. Primero le puse a sumar dos y tres y lo resolvió bien, probé el producto de dos por cinco y también, incluso el cociente de treinta entre diez. Pero al proponerle el cociente de veinte entre cinco ya se equivocó y puso seis.

La sobrina pensó un instante y preguntó:

-¿Estás seguro de que se había equivocado?
-Tenía mis dudas -sonrió el Conde-, pero no pude comprobarlo con más ejemplos porque me quedé sin aliento.

¿Dónde vive el primito Jorge?

(Todos los problemas del Conde Numerales)

6 comentarios:

Emilio J dijo...

Esto me recuerda a un capitulo de los simpsons cuando Homer le pregunta a Milkhouse que si esta Bart en su casa...se lo pregunta por la ventana de la cocina.
Es asi?

Juan Luis dijo...

Hum... Pues no lo sé, a pesar de ser muy aficionado, no recuerdo esa escena.

Aunque desde luego, el Conde sí que utiliza la ventana...

Tomás dijo...

Que alguien diga la respuesta ya que vivo sin vivir en mí

Juan Luis dijo...

Las claves, Tomás, son la ventana, la lluvia, el ¿error? del primito Jorge (que sabía más números de los que pensamos...)

Rodrigo dijo...

Reescribiendo las operaciones en números romanos, tendríamos:

II + III = V
II x V = X
XXX / X = III
XX / V = …

La respuesta correcta a la última operación es IV (4), que “sospechosamente” es la imagen inversa de VI (6), que es la respuesta que entendió el Conde Numerales.

Supongamos que el sobrino vive justo en el edificio de enfrente, y se comunica con el conde a través de la ventana, escribiendo con el dedo sobre el vaho del cristal. El sobrino puede adoptar dos convenios:
a) Escribir el número de forma natural, con lo que el conde debería invertir la imagen para poder leerlo correctamente.
b) Escribir la imagen inversa del número, para que el conde pudiera leerlo de forma natural.

Según uno u otro convenio, la solución correcta (4) sería escrita por el sobrino -desde su parte del cristal- como IV o como VI, respectivamente.

Los resultados de las operaciones anteriores (V, X y III) son capicúos, así que no dan pistas sobre el convenio utilizado. 4 es el primer número no-capicúo usado, y por tanto requiere que ambas partes adopten el mismo convenio.

Cosa que parece no haber ocurrido.

Solución alternativa
1. El sobrino cree que 20/5=6
2. Luego, el caso expuesto carece totalmente de interés matemático.
3. Luego, su publicación en El Espejo Lúdico es una maldad (toda la tarde perdida con el puñetero problemita).
4. Luego, Juan Luis es… el mismísimo diablo.

Saludotes.

Juan Luis dijo...

¡Chapó, Rodrigo!

Acertaste toda la historia. Lo único es que tanto el Conde como su sobrino escriben todos los números sobre el cristal y en números romanos, por lo que mientras aparecen soluciones simétricas todo va bien. En cuanto pone una que no lo es, el sobrino escribe VI pero se lee IV...

Gracias por lo del diablo, pero sólo soy malillo...