miércoles, 3 de agosto de 2011

Apalabrando números


En el curioso y recomendable volumen "Cortázar y los libros" en el que Jesús Marchamalo revisa la que fue la biblioteca personal de Julio Cortázar, hay una emotiva dedicatoria de Alejandra Pizarnik de uno de sus libros en la que incluye el siguiente verso:

un y dos

que suena claramente como "unidos" (hallazgo que quizá no sea nuevo, aunque no habíamos reparado en él).

Se nos ha ocurrido otro en la misma línea:

Cuando, en una relación, el número es tres, produce estrés

¿Se te ocurren otros números apalabrados?

8 comentarios:

Pascu dijo...

El tema da para rato. Estas se me ocurren. Un saludo:

Si de mañana somos dos y de comer solo hay uno, ayuno.

Este mes la estadística de lesiones Es de dos dedos rotos.

Según el de Albarracín cuenta, cincuenta quedaron en pie, Sesenta se sentaron, setenta se tentaban para ver si estaban bien y noventa no ven tan claro el asunto.

Lo pillaron a cien haciendo e loco

Juan Luis dijo...

Muy bien, Pascu, unos ejemplos muy ingeniosos, sin duda.

Anónimo dijo...

Es una aleación de cinco metales: cinc, cobre, hierro, estaño y plomo.

Sin cuentas cuenta hasta cincuenta.

Esos viejos de allá chochean. Hay ocho de ellos. Ocho chochos chochean.

El Tonto de la Colina dijo...

cincomentarios.

Juan Luis dijo...

Pero, ¿es un comentario, cinco o ninguno? ;)

Saurio dijo...

Bue, en mi segunda novela (La indiferencia de los peces) hay una parte en la que juego demasiado con las palabras.
Recuerdo uno con números: uno cero cinco dos, uno ser o sin codos.

También otro juego de palabras de la noveka, no relacionado con números: across tea cause.

Y también que la mezcla de cobalto, calcio, yodo y sodio da una droga ilegal (se los dejo para resolver)

Juan Luis dijo...

Cocaína, ¿no, Saurio? Muy interesantes los juegos de palabras.

Saurio dijo...

Sí, je je je