Nos comentaba Antonio el caso de una cafetería madrileña que se llamaba El Salero y que, quizá por un problema de derechos, había pasado a llamarse El Alero.
Se nos ocurría que podrían haberse renombrado como Elsa Lero y no habría habido problemas. Es como si la pastelería Mallorca (también madrileña) se rebautizara como Mayor K o la editorial Anagrama como Ana Grama.
Por supuesto, es un recurso similar al que utilizan las marcas de imitación, así que ¿qué otros nombres falsos podríamos usar para imitar otros conocidos?
Actualización: Como bien señala Claus en los comentarios, este anuncio de una cerveza argentina utiliza la misma idea:
miércoles, 25 de enero de 2012
Problemas de derechos
Publicado por
Juan Luis
en
11:20
Etiquetas: dichos y palabros
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4 comentarios:
Una tienda de artículos para equitación llamada El Galope podría ser propiedad de doña Helga Lope.
Efectivamente, Jeremías, :)
Me hizo recordar a esta publicidad de la cerveza Quilmes, de Argentina, cuyo eslógan es "El sabor del encuentro". En Argentina, es costumbre que las mujeres se agreguen el apellido del marido luego del suyo usando un "de".
Gracias, Claus, lo añado. Gran cerveza la Quilmes, a España también nos llega :).
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